Aunque muchas personas usan lentes recetados, una buena parte de ellas no está al tanto de la relación que existe entre la salud visual y la salud mental. Cuando nuestra visión no es óptima, podemos experimentar una serie de síntomas que afectan nuestro bienestar emocional.
Fatiga visual, dolores de cabeza y dificultad para concentrarse son algunos ejemplos de cómo los problemas de visión pueden manifestarse en el día a día. Estos inconvenientes a menudo derivan en episodios de ansiedad, irritabilidad y frustración.
Por eso, además de ayudar a ver el mundo con mayor nitidez, los anteojos graduados son aliados clave para mantener la salud psicológica.
En este artículo, definimos qué es tener una buena visión, explicamos cuál es su impacto en el bienestar mental y detallamos de qué maneras es posible preservarla.
En líneas generales, para que una visión sea considerada como “buena”, es necesario contar con una imagen nítida enfocada en la retina y unos ojos sin afecciones.
Sin embargo, además de la visión nítida, existen otros factores que determinan una buena visión:
Todos estos aspectos visuales son fundamentales para interpretar el mundo que nos rodea, así como para interactuar con él con seguridad y eficacia.
La salud ocular está estrechamente relacionada con la salud mental y con la salud general. Tener una buena visión es fundamental no solo para mantener una buena calidad de vida, sino también para prevenir enfermedades y potenciar la seguridad.
La pérdida de visión provoca lesiones y agrava otras afecciones al reducir el acceso a la asistencia sanitaria, limitar la actividad física o aumentar el aislamiento social.
De acuerdo con un informe publicado en la prestigiosa revista The Lancet, perder la visión aumenta el riesgo de mortalidad prematura, que crece un 29% en personas con pérdida de visión leve o peor, se incrementa un 49% en personas con pérdida de visión moderada a grave y hasta un 157% en personas con ceguera.
Cuando la visión es deficiente, el riesgo de accidentes se incrementa. En este sentido, contar con una buena salud ocular es crucial para garantizar nuestra propia seguridad y la de las personas que nos rodean.
Por otro lado, la disminución o pérdida de la visión y los errores de refracción (hipermetropía, miopía, astigmatismo, presbicia) pueden impactar negativamente en la salud mental, provocando depresión, ansiedad y baja autoestima.
Las consecuencias negativas se exacerban cuando los problemas visuales afectan la independencia y la capacidad para trabajar o realizar tareas habituales.
Además de proporcionar información vital sobre el entorno, la visión nos permite relacionarnos con los demás y ejecutar actividades cotidianas como leer, utilizar aparatos electrónicos como celulares o televisores y manejar, entre otras.
Por eso, carecer de una buena visión puede conducir al aislamiento social, lo que a menudo redunda en tristeza y sentimientos negativos.
Ahora que sabemos qué es la buena visión y la importancia de contar con ella, es momento de detenernos en un aspecto fundamental: cómo preservarla.
Para cuidar la salud visual es imprescindible someterse a chequeos de la vista periódicos. Estos procedimientos —que evalúan la refracción, la agudeza visual, la presión ocular y la salud ocular general—, tienen como objetivo verificar si existen anomalías en la visión.
La realización de exámenes oftalmológicos frecuentes no solo ayuda a detectar tempranamente enfermedades oculares, sino que también previene enfermedades y, en los casos de pacientes que usan lentes recetados, revela si es necesario ajustar la graduación.
Por otro lado, el uso de cristales graduados también es clave para preservar la salud visual. Si tras el examen visual, el oftalmólogo prescribe lentes con graduación, utilizarlos de acuerdo con la indicación médica no solo mejora la calidad de vida, sino que también aporta seguridad y preserva la salud mental.
En Digital Óptica, contamos con diferentes modelos de lentes de contacto y cristales graduados, siendo el punto de venta autorizado y de servicio técnico con garantía oficial de las marcas más respetadas del mercado.
Trabajamos con laboratorios de primer nivel, como Vitolen, Essilor y Hoya. También vendemos cristales Varilux, Amplitude, Pentax y Kodak, y anteojos Ray Ban, Armani, Vogue, Tiffany, Union Pacific, Sofía Loren, Stetson y Arnette.
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